Jávea, también conocida por su nombre valenciano Xàbia, es una localidad turística al sur de Denia ubicada entre los cabos de San Antonio y La Nao, en el punto exacto que separa las bahías de Alicante y Valencia.

Hacia el norte, Jávea está delimitada por la monumental cumbre del Montgó, que sirve de límite entre Jávea y la localidad de Denia, pero que también funciona como una barrera natural que protege a la zona del duro clima del continente, preservando así un privilegiado microclima.

Dos kilómetros hacia el interior de la costa se encuentra el casco histórico de la ciudad, construido allí originalmente a modo de protección de las bandas de piratas que solían asaltar sus costas. Este núcleo urbano está organizado alrededor de la iglesia gótica de San Bartolomé, y se caracteriza por sus casas con enrejados de hierro. Está bien conservado, y se puede disfrutar todo el año gracias al clima templado del que disfruta.

El gran atractivo turístico de la ciudad es, por supuesto, sus playas. Jávea posee unos 20 kilómetros de costa, que se extienden desde la Cova Tallá hasta la famosa Cala de la Granadella, ésta última rodeada de pinares y muy buscada por los amantes del submarinismo. De todos modos, la a playa más importante de Jávea es El Arenal. Durante los meses de julio y agosto esta playa se llena de familias de todas partes de Europa, especialmente de la Gran Bretaña y otros países del norte del continente, que llegan buscando una experiencia mediterránea diferente a las playas atestadas como Benidorm.

La actividad inmobiliaria en Jávea se encuentra en expansión, obviamente avivada por el turismo. Sin embargo, el carácter tranquilo y amable de la ciudad hace que los residentes de Jávea busquen algo especial que vaya de la mano con la personalidad de ésta. Las casas bajas con vista al mar o al magnífico Montgó son las más buscadas a la hora de elegir un inmueble en esta maravillosa localidad alicantina.